jueves, 5 de agosto de 2010

VERANEO

Mis lágrimas y yo ponemos la toalla sobre la arena de la playa.

A mi dolor y a mí, las olas del mar nos golpean los tobillos.

Mi soledad y yo miramos desde la ventana del tren cómo, en el cielo, pasan las nubes bajas.

Mi angustia y yo leemos “El Aleph” sentadas en un banco del paseo marítimo.

Mi desesperación y yo saboreamos el amargor de la pastilla que una enfermera nos ha puesto debajo de la lengua, el último sábado de julio.

Mi incertidumbre y yo nos tumbamos en la camilla de la ambulancia que nos lleva al hospital de una bonita ciudad costera.

A mi desconsuelo y a mí nos rodean los turistas.

En verano, a mi tristeza y a mí nos atiende el contestador automático.
CERRADO
Mi sufrimiento y yo no tenemos vacaciones.

Fdo: Sucette D´Ment
Reghajatj, 33- 9.