Va descendiendo hasta que, al fondo, su rostro y el de ella se encuentran. Alarga la mano: está húmeda, caliente, rugosa, sin polvo, ni gravedad. La guarda en su mochila, y aferrado a la cuerda del pozo, el insomne
observa el cielo recién apagado.
Fdo: Sucette D´Ment
Amyfiland, 291, 19.
