Hoy he visitado al Dr. Huracán Tractor. Ha indicado: “Voy a pasarte por el scanner.”
Me llevan a la sala del acto. La encargada del examen, me devuelve raspando las puertas del corredor. “¡Vaya! Esto no hay quien lo domine. A ver si no rompemos nada”-decía preocupada. El monopatín tendía hacia un lado, faltaba, además, el reposapiés derecho. Yo iba en cierta postura de
scorzo, cargada con bolsos, bolsas, plumas, bufanda, muletas, radiografías, informes y libros.
Pero el caso, es que previamente al test, otro vehículo me habían otorgado. Por la calle, en llano, bien, aunque he visto a un semáforo demasiado cerca.... Alcanzamos el garaje y quien manejaba, en la pendiente ha perdido el control. Me ha estampado contra la puerta. ¡Bienaventurada la retirada ágil de mis miembros!¡Bien amado el asiento que hizo de parachoques!. Sigo en pie. Me han recomendado reposo. Nombro al 18 de diciembre: “Día de la Silla”.
Que por cierto, tampoco entraba en el ascensor y tuve que subir “a planta”, como la grullas.
Fdo:
Sucette D´Ment.